29.11.07

Sola de ti.

Debido a G.

Y fue como si el curso natural de los días
me tuviese en suspenso exactamente
sobre la vertical de tanto mimo tuyo
que si una soledad de ti me preguntase ahora
qué tengo yo que mi amistad procuras,
lo tienes todo, amor, yo te diría.

María Victoria Atencia (Málaga, 1931) es autora, entre otros, de los libros de poemas Las contemplaciones (Premio de la Crítica, 1998), El hueco (ambos en Tusquets) y De pérdidas y adioses (Pre-Textos)

22.11.07

Otra forma de contar la historia.

Como siempre desde el "blog" de Llámame Lola llegan propuestas interesantes.

En esta ocasión le toca la revisión argumental a la historia del cine.





El resplandor: Una historia de amor.



West Side History: el regreso de los zombies.



Mary Poppins: ¿un cuento para niños?

20.11.07

La gota que colma el vaso.

Cuando comenzaba a levantar cabeza de los desgraciados sucesos que han ido sucediéndose estas últimas semanas una noticia a modo de mazazo ha terminado por hacer que me cuestione cada uno de los cimientos que sustentan mis creencias.

16.11.07

Evolución.

Sólo hay un ser de cuantos fueron creados capaz de competir con el poder de dios, con su magnificencia, con su inmensidad.



14.11.07

Acerca del vivir y III.

"Se enfriará este mundo,
una estrella entre las estrellas;
por otra parte una de las más pequeñas del universo,
es decir, una gota brillante en el terciopelo azul,
es decir, este inmenso mundo nuestro.
Se enfriará este mundo un día,
algún día se deslizará
en la ciega tiniebla del infinito
-no como una bola de nieve,
no como una nube muerta-,
como una nuez vacía.
Desde ahora mismo se ha de sufrir por todo esto,
ha de sentirse su tristeza desde ahora,
tanto ha de amarse el mundo en todo instante,
se le ha de amar tan conscientemente
que se pueda decir: He vivido. "

(Nazim Hikmet)

13.11.07

Acerca del vivir II.

"Sucede, por ejemplo,
que estamos muy enfermos;
que hemos de soportar una difícil operación;
que cabe la posibilidad
de que no volvemos a levantarnos de la blanca mesa.
Aunque sea imposible no sentir
la tristeza de partir antes de tiempo,
seguiremos riendo con el último chiste,
mirando por la ventana para ver
si el tiempo sigue lluvioso,
esperando con impaciencia
las últimas noticias de prensa.
Sucede, por ejemplo, que estamos en el frente,
por algo, por ejemplo, que vale la pena que se luche.
Nada más comenzar el ataque, al primer movimiento,
Puede caerse cara a tierra, y morir.
Todo esto hemos de aceptarlo con singular valor,
y a pesar de todo, preocuparnos apasionadamente
por esa guerra que puede durar años y años.
Sucede
que estamos en la cárcel.
Sucede
que nos acercamos
a los cincuenta años,
y que falten dieciocho más
para ver abrirse las puertos de hierro.
Sin embargo, hemos de seguir viviendo con los de fuera,
con los hombres, los animales, los conflictos y los vientos,
es decir, con todo el mundo exterior que se halla
tras el muro de nuestros sufrimientos;
es decir: estemos donde estemos
hemos de vivir
como si nunca hubiésemos de morir."

(Nazim Hikmet)

11.11.07

Acerca del vivir I.

" El vivir no admite bromas.
Has de vivir con toda seriedad,
como una ardilla, por ejemplo;
es decir, sin esperar nada fuera y más allá del vivir;
es decir, toda tu tarea se resume en una palabra:
Vivir.
Has de tomar en serio el vivir.
Es decir, hasta tal punto y de tal manera
que aun teniendo los brazos atados a la espalda,
y la espalda pegada al paredón,
o bien llevando grandes gafas
y luciendo bata blanca en un laboratorio,
has de saber morir por los hombres.
Y además por hombres que quizás nunca viste,
y además sin que nadie te obligue a hacerlo,
y además sabiendo que la cosa más real y bella es
Vivir.
Es decir:
has de tomar tan en serio el vivir
que a los setenta años, por ejemplo,
si fuera necesario plantarías olivos
sin pensar que algún día serían para tus hijos;
debes hacerlo, amigo, debes hacerlo,
no porque, aunque la temas, no creas en la muerte,
sino porque vivir es tu tarea."

(Nazim Hikmet)

8.11.07

El dolor según Wilde.

"El sufrimiento es un único momento largo. No lo podemos dividir en estaciones. Sólo podemos registrar sus modos y anotar su retorno. Para nosotros el tiempo en sí no avanza. Gira. Parece dar vueltas en torno a un único centro de dolor. La inmovilidad paralizante de una vida regulada en cada una de sus circunstancias según un patrón invariable, de forma que comemos y bebemos, caminamos y nos acostamos y rezamos, o por lo menos nos arrodillamos en oración, conforme a leyes inflexibles de una fórmula de hierro: esa inmovilidad, que hace que cada día terrible sea igual a los demás hasta en el menor detalle, parece comunicarse a aquellas fuerzas externas cuya esencia misma es el cambio incesante. De la época de la siembra o de la recolección, de los segadores que se doblan sobre la mies o los vendimiadores que serpean entre las viñas, de la hierba del huerto blanqueada de capullos rotos o salpicada de frutos caídos, no sabemos nada, ni podemos saber nada. Para nosotros sólo hay una estación, la estación del Dolor."

(Oscar Wilde; De profundis)

3.11.07

Solución de continuidad.

Adiós vieja, El espectáculo debe continuar. Las dos últimas entradas hablan por sí mismas. Hablan entrecortadas, repletas de emoción, pero no lo dicen todo. He sido terriblemente irresponsable con ustedes. Puede que injusto.

A las 00:05 de la madrugada del treintayuno de octubre perdíamos a Angelina, mi madre. Tenía el amor mucho más grande que el corazón. Así, se le reventó la vida, se le cercenó la aorta y se le fue el aliento. Toda su energía parecía desvanecerse; irradiar hacia un universo lejano, frío y agradecido.

Días antes, el veinte de octubre a las 14:06 se produjo el único acontecimiento capaz de rivalizar en importancia con esta dolorosa muerte: nacía Sigfrid, mi tercer hijo. Ser testigo del parto, de su repugnante belleza, me convirtió en un semidiós inexpugnable. Cuando su cabecita empapada emergió por la boca sagrada de la hembra, me fue dado contemplar el traspaso de poder: todos los misterios de la vida, los que el cosmos guarda para los elegidos que saben sonreír a diario, que hacen del silencio una de sus mejores armas y de la negociación discreta su herramienta, por una sinapsis extraña, comenzaron a fluir desde ella hasta él.

Algún demiurgo amable decidía no condenarnos a una soledad definitiva.

2.11.07

The show must go on.






Otro héroe,
otro crimen sinsentido
detrás de la cortina,
en la pantomima.

Sigue y sigue.
¿Sabe alguien
para qué estamos viviendo?

Cualquier cosa que pase,
la dejaré al destino.
Otro dolor de corazón,
otro romance fallido.

Sigue y sigue.
¿Sabe alguien
para qué estamos viviendo?

El espectáculo debe continuar.

Afuera está amaneciendo
pero en la oscuridad del interior,
sufro para ser libre.

El espectáculo debe continuar.

Por dentro mi corazón se está rompiendo.
Mi maquillaje puede estar desconchándose,
pero mi sonrisa aún permanece .

Encabezaré el reparto,
estaré por delante.
Tengo que encontrar el modo de continuar
con el espectáculo.

El espectáculo debe continuar.
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