Ayer vi, por fin, la película "Into the Wild" (Sean Penn, 2007).
Ahora me persigue de nuevo una idea: la de hacer el bien a nuestros semejantes. No por caridad hacia ellos, sino como terapia personal.
Y pienso una vez y otra en lo importante que es crecer como seres humanos, más allá del agobio que van generándonos nuestras miserias.
