16.6.09

Las pobres banderas

En general los símbolos patrios me resultan estúpidos: himnos o banderas (de cualquier confederación, nación o partido). Sólo percibo una pena grande que me crece por dentro, al pensar cuántas vidas se han dado por defender un objeto absurdo, un trozo de trapo, un escudo cuyo significado nos es casi desconocido. Algunos cretinos, erigidos como líderes, empujaron a la muerte a millares de seres humanos obligándoles a defender unos principios que no habían escogido.

Pero es que, además, cuando uno escucha “La Marsellesa”, comprende que este país nuestro, España, tuvo poco tino al elegir bandera e himno.

La Marsellesa

2.6.09

Adaptación.

El ser humano, según dicen, tiene una extraordinaria capacidad de adaptación. En eso se muestra la inteligencia, aunque no hay unanimidad al respecto. En lo que sí suele haber acuerdo es en que nos resulta más fácil amoldarnos al confort que a las contrariedades.

Recuerdo que de pequeño escuchaba con asombro las historias de un país –Alemania- en el que los autobuses tenían aire acondicionado y los taxis eran Mercedes. A todos nos parecía un universo distante, un planeta lejano. Incluso E. me hizo recordar la cara de fascinación con la que miraba, en algún frigorífico ajeno, una botella de Coca-Cola helada, recién abierta, con su gas casi-intacto.

Es evidente que el hombre, a pesar de los años de evolución, tiene su capacidad de adaptación casi intacta.
Powered By Blogger