10.5.07

Los impuntuales.

Leo en un diario de la red:

“Perú lanzó una campaña por la puntualidad: El presidente Alan García hizo sonar una campana y dio inicio a la campaña nacional para desterrar la impuntualidad de Perú. (…) Ser puntual es respetar al prójimo... Terminar con la impuntualidad significa también engrandecer a la patria.”

Dicen los científicos que el tiempo no existe. Que es una invención del hombre para poder dar una explicación racional a muchos procesos que se producen a su alrededor. Sea como fuere, algunas personas viven como si realmente no existiera: los impuntuales.

Los impuntuales son una especie de raza distinta. Externamente apenas se diferencian del resto de las personas: viven, se reproducen, trabajan y orinan exactamente igual que los demás. A lo sumo podría apreciárseles un levísimo gesto de despreocupación. Pero ése no es un síntoma universal. Viven como si fueran guardianes del tiempo –del propio y del ajeno- y lo dosifican con una arbitrariedad peculiar. La misma media hora que a uno se le hace eterna, para ellos no tiene más peso que el de unos escasos cinco minutos. Definitivamente el tiempo es elástico. Y su medida ambigua.

Los impuntuales aparecen en las reuniones, generalmente, con la mirada perdida. Al contemplar las caras de reproche de los demás, esbozan un gesto de extrañeza y balbucean un asombrado “¡¿Pero qué pasa?! “

Poseen una creatividad superior a la media. La ejercitan con los más variopintos argumentos para dar credibilidad a las razones de su retraso. Son como imanes de la mala suerte, pues sólo así se entiende que todas las averías les sucedan a su medio de transporte.

La salud de esta sub-raza supera la media nacional: no se conocen casos graves de úlceras. Y las cardiovasculares les son diagnosticadas en pocas ocasiones.

Yo no afirmaría que la puntualidad, como dice el presidente del Perú, engrandezca a una patria. Lo que sí es seguro es que a mí la impuntualidad me repatea.

9 Experimentos:

vaqueirina dijo...

Es, sin duda, la impuntualidad el más desquiciante de los defectos ajenos.
No hablaré de la despreocupación con que perpetran su fechoría los impuntuales, tampoco de cómo, inconscientes como quien pisa una hormiga, desprecian el tiempo de los demás... Simplemente recordaré esa arrogancia de creer íntimamente que tu vida puede girar sin más alrededor de la suya sin que tengas derecho a protestar por ello.

Un fuerte abrazo.

peregrina dijo...

Rara..
como encendida
te hallé bebiendo
linda y fatal...
Bebías
y en el fragor del champán,
loca, reías por no llorar...
Pena
Me dio encontrarte
pues al mirarte
yo vi brillar
tus ojos
con un eléctrico ardor,
tus bellos ojos que tanto adoré...

Esta noche, amiga mía,
el alcohol nos ha embriagado...
¡Qué importa que se rían
y nos llamen los mareados!
Cada cual tiene sus penas
y nosotros las tenemos...
Esta noche beberemos
porque ya no volveremos
a vernos más...

Hoy vas a entrar en mi pasado,
en el pasado de mi vida...
Tres cosas lleva mi alma herida:
amor... pesar... dolor...
Hoy vas a entrar en mi pasado
y hoy nuevas sendas tomaremos...
¡Qué grande ha sido nuestro amor!...
Y, sin embargo, ¡ay!,
mirá lo que quedó...

Argentina tiene cosas mejores que las mandaste catalán!

Dani Moscugat dijo...

Aun teniendo en cuenta que cierto tipo de "impuntualidades" son ajenas a la voluntad propia, y que me exaspera de igual modo la puntualidad inglesa (ni deberíamos comportarnos como robots, ni deberíamos ser demasiado descuidados), creo en verdad que la impuntualidad como costumbre es una falta de respeto hacia el amigo, la pareja, el compañero de trabajo, el jefe, la empresa, etc: eso no me cabe la menor de las dudas. Respetar a los demás es respetarse a sí mismo.

annabellee dijo...

Ejem...disculpa Escéptico, llego tarde a este experimento...es que cuando me disponía a comentar,sonó el timbre de la puerta y fui a abrir y apareció un tipo disfrazado de Buda que preguntaba por el dueño de la casa y que tenía que pagar no sé qué deuda y que si era un moroso y yo tratando de explicarle que me pillaba en medio de un comentario en un post sobre impuntualidad y que me iba hacer llegar tardeeeeeee y claro, el tío.........;p

Arya dijo...

Cada loco.. con su locura.

ybris dijo...

También a mí me repatea la impuntualidad y los famosos "cinco minutos de cortesía".
Sobre todo teniendo en cuenta que siempre he sido asquerosamente puntual y me ha tocado esperar siempre

Hipatia de Alejandría dijo...

Comparto la opinión de Moscugat y no procede repetirla.
Muy buen post.
Muchas gracias, Joan.
Saludos desde la nave.

Mikel dijo...

Mi relacion se ha ido al cuerno debido a la impuntualidad de mi pareja. Me es totalmente imposible convivir con alguien que no solo, no sé nunca cuando llega, sino que tampoco se esfuerza por correjirse o ,-al menos-, inventarse una excusa medianamente creible.
Una vez agotadas todas la excusas sobre la mala suerte, la utilizada es unicamente "es que no ha sido culpa mia..."

... dijo...

A mí me molestan las faltas de ortografía...
Los mensajes encriptados escritos sólo con consonantes...
Me molesta que hablen delante de mí en un idioma que no entiendo si los demás comparten conmigo otro...
Me desesperan la mentira...La infidelidad sistemática...
Me matan la falta de pasión...El miedo que anquilosa...La pusilanimidad... La ansiedad irreprimible...
Hay algunas cosas de éstas que nombro que son ejercidas por algunas de las personas que más quiero...
Y las sigo queriendo.

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